lunes, 30 de mayo de 2011

Más sobre las Rosas


Queridos amigos,
Veo que los nuevos proyectos están visitados, aquí os envío algo más del trabajo con las rosas con una sugerencia: que leáis los Four Quartets de Eliot, y del poema, especialmente,  Little Gidding nº IV, 5 y los tres últimos versos.

Según los expertos, Eliot desciende a los abismos de la noche interior, algo así como la noche oscura del alma de s.Juan de la Cruz. El tema de las rosas y la rosaleda del jardín abren y cierran la escena. Me parece que no tiene nada que ver con lo que ocurre en el jardín de los jacintos, pero las alusiones florales en Eliot son siempre sorprendentes. No entiendo el poema como una escapada teológica pero sí que está lleno de trascendencia, preguntas y respuestas camufladas. Aquí las imágenes de una vida más allá de la muerte, las lenguas de fuego, esa especie de conversación con los que partieron, el marco de la iglesia caída,( me parece que de ahí le viene el nombre a esta parte del poema), expresan mucho del marco... vegetal en el que estoy pintando.


En Google, hay un par de buenas traducciones de los Four Quartets. Sobre los tres últimos versos de Little Gidding he escrito esta "paráfrasis sobre un texto de Eliot" que incorporo a las pinturas s/papel:

Mientras las lenguas de fuego,
siempre capaces de habitar una rosa,
giren sobre sí mismas,
dentro del nudo de mil pétalos:
fuego, pétalos y rosa
no serán más que Uno.



Si alguien conoce el nombre de la casa discográfica que edita la música del ballet "el espectro de la Rosa" que hizo célebre Nijinsky, escríbame a mi correo electrónico para comprar el cd. Gracias.

Los formatos grandes de la serie tendrán que esperar a Agosto. Ahora estoy con los de 110x80. Siempre me sorprende cómo los cuadros se van gestando desde mucho tiempo atrás. Durante el verano de 2009 y en Abril de 2010 hay pinturas de rosas, antes de que me aparecieran Rilke, Juan Ramón y Eliot con sus poemas de rosas en 2011. Encontré en una carpeta en el estudio varias acuarelas y tinta china, con rosas, de 1996-7.

Un saludo
Pedro Garciarias